Tsunami Strike Japan - Warning Systems

Learn how NOAA scientists collect real-time data to run models and issue flood warnings to nations throughout the Pacific.


Transcript

NARRATOR:

These are the sounds of a tsunami warning. They alert residents that a killer wave is about to strike. These sirens, however, are just a small part of the sophisticated warning systems that played a role in Japan and in the U.S. during the Pacific Ocean tsunami in March 2011.

Most Tsunamis are generated by an undersea earthquake. Fortunately, Japan has one of the most advanced earthquake early-warning systems in the world. It detects tremors, calculates the epicenter, and sends out warnings from over a thousand seismographs scattered throughout the country.

The Japan Meteorological Agency issues the warnings and sends alerts to television and radio channels, the internet, and mobile phone networks. When the earthquake struck 80 miles offshore, warnings were generated in about three seconds.

The tsunami warnings came three minutes later. These take longer because more complex calculations are involved, and must factor in ocean data. Since the first tsunami waves struck the coastline within 20 minutes, the advance warning provided some residents with crucial minutes to reach a safe area.

While the earthquake sent powerful tsunami waves westward toward Japan, the tsunami also propagated east into the Pacific Ocean.
Here, warnings are issued by the Pacific Tsunami Warning Center, operated by NOAA in Hawaii.

NOAA maintains a large network of buoys with ocean floor sensors that are strategically positioned in the earthquake-prone zones of the Pacific. This system collects vital ocean data for tsunami forecasting.

On March 11th, only 25 minutes after the earthquake struck, the first buoy station registered the tsunami and relayed information to Hawaii.
Scientists used this data to run models and issue forecasts and warnings to nations throughout the Pacific. From there, local emergency managers decided what actions were appropriate to take for public safety.

The earthquake and resulting tsunami devastated the Japanese coastline, causing damage that will take years to repair. While we can’t prevent these forces of nature from happening, our early warning systems can help us prepare for the dangers headed our way.

Transcripción

NARRADOR:

Estos son los sonidos de una alerta de tsunami. Alertan a los residents que una ola asesina está a punto de atacar. Estas sirenas, sin embargo, son solo una pequeña parte de los sistemas de alerta sofisticados que jugaron un papel importante en Japón y en los EE.UU. durante el tsunami del Océano Pacífico en marzo de 2011.

La mayoría de los tsunamis son generados por un terremoto submarino. Afortunadamente, Japón tiene uno de los más avanzados sistemas de alerta temprana de terremotos en el mundo. Detecta temblores, calcula el epicentro, y envía advertencies a los más de mil sísmografos repartidos por todo el país.

La Agencia Meteorológica de Japón emite advertencies y envía alertas a los canales de television y radio, internet y las redes de telefonía móvil. Cuando se produce un terremoto 123 kilómetros mar adentro, las advertencies se generan en aproximadamente tres segundos.

Las alertas de tsunami se emiten tres minutos después. Éstos requieren más tiempo porque se involucran calculus más complejos, y se deben de tener en cuenta los datos oceánicos. Dado que las ondas de tsunami golpean por primera vez la línea de costa en 20 minutos, la advertencia previa brinda a algunos de los residents minutos cruciales para llegar a una zona segura.

Si bien el terremoto envía poderosas ondas hacia el oeste en dirección a Japón, el tsunami también se propagará hacia el este del Océano Pacífico.

Aquí, las advertencies son emitidas por el Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico, operado por la NOAA en Hawai.

La NOAA mantiene una amplia red de boyas con sensors del fondo oceánico que se encuentran estratégicamente situadas en las zonas propensas a los terremotos del Pacífico. Este sistema recoge datos vitals del océano para la predicción de tsunamis.

El 11 de marzo, a solo 25 minutos después del terremoto, la primera estación de boyas registró el tsunami y envió la información a Hawai. Los científicos utilizan estos datos para corer modelos, emisiones y advertencies a las naciones del Pacífico. A partir de ahí, los responsables locales de emergencias deciden qué acciones serán las apropiadas para la seguridad pública.

El terremoto y el tsunami resultante devastó la costa japonesa, causando daños que necesitarán años para su recuperación. Si bien no podemos evitar que estas fuerzas de la naturaleza sucedan, los sistemas de alerta temprana pueden ayudar a prepararse para los peigros dirigidos hacia nosotros.