Battle of the Atlantic

Nazi vessels destroyed by US. Army aircraft created an underwater graveyard in the Atlantic. Today NOAA scientists are discovering new shipwrecks and learning more about the Battle of the Atlantic.


Transcript

NARRATOR:

North Carolina… twenty miles offshore… over a hundred feet deep – An underwater graveyard of WWII.

The notorious German submarine, the U701, rests on the ocean floor. This Nazi vessel was sunk by Army aircraft during a fierce campaign known as the Battle of the Atlantic.

In August 2009, a NOAA-led research expedition in nearby waters discovered another victim of the deadly battle. This time, it’s a US yard patrol boat – the YP 389. This fishing trawler was one of many drafted by the Navy and converted into a coastal patrol boat. And like many others, it was sunk by the overpowering U701.

The YP389 was located and identified using advanced tools such as multibeam sonar, and underwater cameras mounted on a remotely operated vehicle. With the loss of six sailors onboard, the YP389 wreck site is considered a war grave and is protected from disturbance by US and international law.

At other sites, scientists measure and photograph wreckage, helping us reconstruct details of the military vessels used in the war. Overtime, these shipwrecks face deterioration and decay, and so research expeditions continue to work to document and preserve these historic sites.

Every shipwreck is a window to the past, telling the story of our nation’s maritime history, and giving us new insights on commerce, shipping, and war. Spread throughout the ocean floor, more shipwrecks are awaiting to be discovered, to rise from their watery graves, and relive the glory of their battle days.

Transcripción

NARRADOR:

Carolina del Norte… treinta y dos kilómetros lejos de la costa…a más de 30 metros de profundidad, yace bajo el agua un cementerio de la Segunda Guerra Mundial.

El célebre submarino alemán, el U701, descansa sobre el suelo del océano. Este navío Nazi fue hundido por aviones de la Armada Americana durante una campaña violenta conocida como la Batalla del Atlántico.

En agosto del 2009, una expedición de investigación llevada por la NOAA en aguas cercanas, descubrió otra víctima de la batalla mortífera. Esta vez, fue un bote patrullero de los Estados Unidos, el YP389. Este barco pescador de arrastre fue uno de los varios destinados a la Naval Americana y convertido en un bote patrulla costera. Como muchos otros, fue hundido por un arrollador U701.

El YP389 fue localizado e identificado usando instrumentos avanzados tales como el sonar multiondas, y cámaras submarinas montadas sobre un vehículo operado por control remoto.

Con la pérdida de seis marineros abordo, el sitio donde naufragó el YP380 es considerado una sepultura de guerra y es protegido de disturbios por leyes de los Estados Unidos e internacionales.

En otros sitios, científicos miden y fotografían restos, ayudándonos a reconstruir detalles de los navíos militares utilizados en la guerra.

Con el tiempo, estos restos de barcos enfrentan deterioro y decadencia, por lo tanto diferentes expediciones de investigación continúan trabajando para documentar y preservar estos sitios históricos.

Cada naufragio es una ventana al pasado, que narra la historia marítima de la nación, y nos da nueva información sobre el comercio, la navegación y la guerra. Esparcidos a través del suelo oceánico, restos de barcos esperan a ser descubiertos para salir de sus sepulturas acuosas y revivir la gloria de sus días de batalla.