Introduction - Shipwrecked!

Symone Johnson provides a brief overview of the “Shipwrecked” collection. Watch it now!


Transcript

Symone Johnson:
Ocean Exploration is all about new discoveries. And shipwrecks are one of the most fascinating expeditions of all

The unsinkable Titanic, the civil war ironclad USS Monitor, and literally millions of unknown or unidentified ships lie waiting for searchers brave and resourceful enough to unlock their secrets.

Every ship tells us something and some change the way we think about history. To crack these time capsules explorers must overcome crushing pressures, darkness, deadly storms, and the hardest challenge of all finding out where to look in our 140 million square miles of ocean.

Are you ready to dive into the past, and get a glimpse into our maritime history? There are many stories to tell so let's get started.

Transcripción

NARRADOR:

El Buque Royal Mail Titanic se pensaba era insumergible. El 14 de abril de 1912, durante su viaje inaugural, El Titanic chocó contra un iceberg en el Atlántico Norte. En ese fatídico día, el mundo perdió al vapor de pasajeros más grande y más avanzado de su tiempo.

El explorador el Dr. Robert Ballard fue el primero en ubicar los restos en 1985. Casi 20 años despues, regresó con un equipo de investigadores para mapear los restos y llevar a cabo un análisis científico de su deterioro. Fueron utilizados vehículos teledirigidos (ROVs) para llevar a cabo un a mission de “mirar y no tocar,” extremadamente importante para respetar y proteger este monumento.

Equipada con cámaras de alta definición, los ROVs fueron capaces de permanecer en un mismo lugar el tiempo suficiente para revelar sutiles características nunca antes vistas. Aquí vemos al camarote del capitán Smith. El lateral de la cabina se ha deteriorado y caído, y podemos ver claramente la bañera, tuberías y grifos. Este gran agujero que estí en la base de la chimenea delantera de la nave, fue arrancado cuando el barco se hundiô hasta el fondo.

Los restos del buque están ahora cubiertos con protuberancias de óxido, llamados “rusticles” en ingles. Estas formaciones son en realidad comunidades de bacterias que lentamente corroen el hierro de la nave y dan al naufragio la apariencia “derretida”. La comparación del cercimiento de estas “protuberancias” a lo largo del tiempo ayuda a los científicos a comprender major la degradación del Titanic, así como la de otros naufragios metálicos.

La historia del hundimiento del Titanic y de los malaventurados pasajeros ha sido muy bien narrada en películas y libros. Pero El Titanic vive en el fondo del océano como un monumento maritime y, como un laboratorio científico.